domingo, 7 de diciembre de 2008



El final se inició en las últimas huellas
de tus labios
en la mar, junto a mi boca.
Donde nos envenenamos en la penúltima copa,
entre huracanes y latidos
precipitados
en tu corazón revuelto al vacío;
inmisericorde, acordándose de las tinieblas,
mientras el sol
amanecía en tu cama.
Pecando sin conciencia,
subastada en el rastro
de la vida

martes, 2 de diciembre de 2008



La carrera de tus medias me llevan ventaja
para besarte
y acurrucarme en tu seno,
para librarme de las trampas
de este mundo embustero.
Cóseme las costuras de mi alma
para remendar
la esperanza de volvernos locos,
reventando amaneceres
y ser bandidos,
alimentándonos de besos y arañazos,
doliéndonos por dentro, de tanto ser libre,
de tanto amarnos.

EN TU AGUJERO

Enfermó mi corazón,
demasiado latir estrellas
y aniquilar la razón.
Estelas al viento
y su lamento.
Tijeretazos a caballitos
sin papel.
A la caza y captura.
Un sueño pernoctando en sus tinieblas
contra el amo y su dueño.
Amando al revés
o mirando la hoja a trasluz,
con el filo afilado de mi alma.
La calma
del mar
de mi destino pendenciero
y embustero;
viviendo sin querer
despacito
y con buena letra.

A noche bajé a tu infierno, sólo encontré mi corazón achicharrándose.