martes, 2 de diciembre de 2008

EN TU AGUJERO

Enfermó mi corazón,
demasiado latir estrellas
y aniquilar la razón.
Estelas al viento
y su lamento.
Tijeretazos a caballitos
sin papel.
A la caza y captura.
Un sueño pernoctando en sus tinieblas
contra el amo y su dueño.
Amando al revés
o mirando la hoja a trasluz,
con el filo afilado de mi alma.
La calma
del mar
de mi destino pendenciero
y embustero;
viviendo sin querer
despacito
y con buena letra.

A noche bajé a tu infierno, sólo encontré mi corazón achicharrándose.

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