viernes, 26 de marzo de 2010

EL HOMBRE DE BARRO


El hombre de barro
teme a su corazón:
cuando late su alma
llora
y se deshace por dentro.

Tengo mucho silencio para repartir
y las palabras deshojan
dientes
en lenguas afiladas.

El hombre de barro
teme que ella llore
porque sus pasos se harán de tierra
y derrumbará su cuerpo.

Nunca teme a la luna
porque ella refleja su piel etérea.

En cierta manera
todos somos de barro
y, en cualquier momento,
nos deshacemos.

Ella nació del claro
en el hueco del alma
del barro,
entre las cenizas al viento
mi silencio,
o las gotas de lluvia en lágrimas
con la brisa de las manos moldeando
en barro su corazón.

El quiebro de un rayo
os identificó con la derrota
y sin ser encarnado en ti,
no puede besarte.
Y el hombre de barro
se deshace lentamente
a cada ola
a cada lágrima
en sal.
Se desvanece el pecho terso
de su amada
y la luna templa
en fuego
su desaliento.

Y ella muriéndose pausada,
entre sus brazos
mientras se hunde en su vientre de barro.