viernes, 17 de septiembre de 2010

DE LAS ENTRAÑAS DE TU CAMA


Cuando te tiembla el corazón,
yo dudo en el alambre
y caigo.

Tendrás que morder otra ilusión
para mantenerme suspendido
sobre ti.
Si despiertas,
muero.
Recuerda:
cuánto te gustaba trazar con pintalabios
mi epitafio en tus sábanas
cuando a la mañana,
te abandonaba.

Hasta que descubriste
que yo necesitaba de tus sueños para sobrevivir.
Así que ahora te mantienes en vela
a base de tequila y lágrimas
y acabas matándome
una
y cien veces.
Hasta que tengas que volver a soñar
y me desentierres con tus dientes
de las entrañas de tu cama

No hay comentarios:

Publicar un comentario