jueves, 16 de diciembre de 2010

Fun fun Dulce Navidad


El día que defenestramos a Papá Noel
Desde la tercera planta del Corte Inglés,
Todos creyeron que se ponía fin a la Navidad.
Los hijos de puta de los renos aprovecharon
Para cornear el trasero del gordinflón,
Desquitándose así de tantas décadas de esclavitud:
<<¿Donde coño se ha visto un reno volar?>>, pensaban mu cabreados.
(Un burro, mira; pero un reno)
Al principio todos nos pusimos tristes,
Pero poco a poco,
Cuando las amas de casa pensaron,
que ese año se librarían
De horas interminables en la cocina,
Para atiborrar a sus ahítos comensales,
Comenzaron a tararear con sorna
<<¡Navidad, navidad, puta navidad!>>
Los gobiernos proclamaron el estado de alarma,
Y, a golpe de decreto,
Quisieron llevarnos a consumir.
Pero Cristo nació,
dio pronto el estirón,
Y a mamporro limpio vareó a sus señorías.
Las comidas de empresa fueron un verdadero desastre:
Se amotinaron los empleados
Y por cada hora extra no pagada,
Una colleja se llevó el jefe;
Vamos que no tuvieron otra que proclamar la autogestión.
Ese año no hubo juguetes,
Toda la familia jugaron juntos llenando parques y plazas.
Cristo andaba de un lado a otro muy enfadado
Proclamando la anarquía,
Sus ilustrísimas desertaron en tropel
Blasfemando contra el Hijo del Padre del espíritu santo.
El día que se clausuró la navidad,
Todos fuimos un poco más libres,
Sino que se lo digan a los renos,
Que desde entonces pacen tan ricamente
En una reserva natural.
(y no citaré a los pavos, sino esto ya sería muy largo)

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