viernes, 22 de abril de 2011

PROCESION

Cuando la proclamaron virgen
Dejó la calle.
Ahora los adictos a sus milagros
Hacen cola a la puerta de su casa:
Ella saca sus manitas de nácar por un ventanuco
Y empapela los estigmas de sus fieles.

De madrugada
La alzan al cielo en procesión.

Detrás de ella es digno contemplar
A ladrones,
sicarios a destajo,
putas con peineta y medias rojas de rejilla.
Chulos despechaos
Y una ristra de cocainómanos cargando cruces blancas.

A altas horas de la madrugada,
le confeccionan un manto de restos de papel de plata.

La suben a hombros,
Alzan cartones de vino,
Y va desapareciendo

Poco a poco

Envuelta por una niebla onírica
-Entre sollozos y lágrimas-
De tantos fieles que le ruegan
Un milagro
Para pasar la noche y el mono

No hay comentarios:

Publicar un comentario