jueves, 12 de mayo de 2011

miércoles, 11 de mayo de 2011

LA REINA DEL TRAPECIO


Se mecía tenue al viento,

Seria,
...desconcentrada trazando estrellas
con su penetrante mirada,
rasgando la brisa.
Los latidos de su pecho en armonía
con el movimiento pendular.
Mejillas con rasgos de gata.
Era la reina del trapecio.

Con mínimo vestido de lentejuelas,
Sus piernas, la estela que delimita la frontera:
El sueño/ lo real.

Saltó precipitada,
Cabriola-giro
-Debió de distraerse: una milésima de segundo-
Contando estrellas y creyendo
Que un foco era la luna,
Que alumbraba la arena de la pista central.

Se precipitó contra el suelo
(Apenas sonó su cuerpo en la caída –ingrávido, sereno-)
Algunos payasos acudimos a recogerla,
pero ya solamente quedaba la silueta de su sombra.
Bebí su sangre,
y maquillé mi rostro
con las señas aún caliente de su muerte.

En la penúltima noche clara,
el circo calla
y el trapecio oscila.
La puedo contemplar
cuando atraviesa la luz de luna
-gata salvaje-

La pintura de mi rostro
me quema entonces punzante
-¿o es el corazón?
(y yo que la amaba en secreto)
ahora me enveneno de ella,
a cada oscilación del trapecio.

El maquillaje se derrite,
cae por mi rostro,
su sangre se derrama mezclada con mis lágrimas.
-Y gira, arriesgada, de nuevo:
la reina del trapecio-
Hasta que esta vez, quien se derrumba soy yo;
Y al alba, ya sólo queda la silueta
De mi cuerpo muerto.

En luna llena,
me agarro con fuerzas a su cintura;
Ella se burla de mi miedo:

-Si ya estás muerto, mi vida;
¿O es qué no te fías de mí?
-¡Nunca más diga eso! –le replico.
-¿El qué?
-Qué estoy muerto… porque jamás me he sentido tan vivo
como ahora abrazado a ti sobre el trapecio.

jueves, 5 de mayo de 2011

GLACIAR


(…) sobredosis.
La línea de su cuerpo descompuesta sobre una superficie de hielo.
Duelen los oídos cuando pasas las uñas por mi piel.
Me llevo el dedo a la boca manchado en nieve, la lengua se duerme,
La sangre se me cuaja en escarcha
Respiro de ti. Dura nariz. Hasta el cerebro. Hierve… hierven
interconexiones neuronales.
Convergemos hasta la locura

Me nieva por dentro.
En la discoteca ella gira
Y yo
Entretengo el presente

Esnifándote desde un extremo a otro
Hasta regresar a tu boca.
Muerdes mi lengua compartiendo (sangre)

Regresamos por calles frías en madrugada.
Me acuerdo de las risas
Y de la callada filosofía de
pasar de todo.
Solamente me comprometo con tu muerte.
Sin familia ni vocación,
Con una noche de juegos en un porvenir de hielo.
Tu rostro se deshace entre brasas,
La cera gotea lenta contra mi frente
Hasta reconducirme a la demencia,
Torciendo muecas de sombras que nos persiguen por calles estrechas.
Risas quebradas

Comparto media pastilla de tu boca,
Me bendices mientras comulgo de rodillas.
Alzo el rostro y
Me descuartizas
en los vidrios rotos de tus ojos.
Barajas
Y me retiro a destiempo
Escabulléndome del frío
…de la derrota.

A la mañana
Te incorporas a tu puesto de trabajo

auxiliar administrativo

Sacas un revolver
E imaginas una matanza
Uno tras otro (tus ojos gotean: semejas llorar)

Vas aniquilando compañeros
Éste Aquél La otra guarra… <<¡El siguiente, s'il vous plaît!>>

Apuntas el dedo contra tus labios fingiendo ser el cañón de un revolver, y soplas
Enfriando tus delirios.
Te apestan las manos a pólvora. Las frotas contra el jersey. Perfecta manicura bajo tu falda.
Acudes al baño
Un par de minutos
Para cerrar tu herida con una raya ufsss

Inspiras profundamente sintiendo tu alma contra el pellejo.
Te miras en el espejo
Pintas tus labios
Y aguantas las ganas.

Tecleas lo que queda de ti
Yo soy
Je suis