viernes, 16 de diciembre de 2011

La llamada


sonó el teléfono de la cabina.
dio tres vueltas más sobre si misma
y se atrevió a descolgarlo.
una voz no conocida
le rogó que lo amara

ella se quedó muda

-sólo necesito que me susurres: -te amo... una vez de más
entrecortado su corazón
hizo ademán de juntar palabras con sombras.
A cientos de kilómetros de su cama, un extraño
le suplicaba una confesión

se armó de valor
y lo dijo casi en susurro
moviendo los labios como si besara por última vez.

dos calles más abajo
un desconocido había sido encontrado en una cabina
estrangulado con el cable del teléfono

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