martes, 19 de febrero de 2013

La cicatriz de la rosa




y las rosas en invierno harán el resto
sin pétalos.
de coronas de espinas su alma,
esperando la herida
cuando en tu sexo las raíces
luchen por alcanzar tus ojos
y provocar la lágrima
hasta hacerte de nieve




Bipolar



subes hasta rozarte en el viento
de puntillas al puente
a la orilla de tu cordura

y cae, derrumbada hasta posar el rostro en arena
y arañarse la piel que cubre sus mejores poses
ante tu cámara, la suya, las voces
que aplauden el vuelo
o le cruzan la calle

a la mañana dulce el alimento, lamiéndose felina
las heridas en néctar de todo posible
y aúllan los gatos

hasta decaer en la alfombra
y que se la coman viva

e inerte contempla su vida
como sombras chinescas en la mampara de su lámpara en la noche
y ya ni se quiebra
callada, encerrada en una luna de plata