Por el desfiladero de tus tripas
Lamer el inconsciente de una tarántula que avanza
sin pose
despojamos las máscaras de los rostros
de ojos deshabitados
Y aceptas el veneno como rutina diaria
en el pecado original de la rueca
Nada
tiene sentido
La feria de las vanidades
sin ser conscientes que el epitafio
se comienza a escribir junto al primer llanto
Todos vamos
a morir
y aunque bailes toda la noche
La soledad te aguarda agazapada
en el frío de las entrañas
Entre tanto
inventa una melodía para tararear
sacudirte las tinieblas
y autoengañarse para no mirar de cara a la
Nada