Una jaula de barrotes oxidados
El paradigma de la miseria limando el subconsciente
La trampa de siluetas de pájaros reflejados en muros de argamasa
La escarcha bajo la lengua
El corazón seco
Y un mar congelado en la indiferencia del olvido
La luz artificial que titila en las entrañas
La náusea de un hambre heredada
No dejo de resucitar frente a la muerte
Me agota su silencio pútrido
Y las máscaras derritiéndose entre las llamas en el interior del espejo