Las máscaras en el delirio ajeno
La sangre que fluye por los ojos
que no observan nada
Hijos del dolor en el preámbulo de la cicatriz
De oficio poeta
Las máscaras en el delirio ajeno La sangre que fluye por los ojos que no observan nada Hijos del dolor en el preámbulo de la cicatriz
Musa lírica de alas etéreas
Áurea onírica de corazón con lluvia de luceros
a través de una melodía sempiterna de mariposas doradas
Espíritu que ilumina la escena
Y crea la introspección del alma herida que articula el eco frágil del equilibrio entre lo real y la belleza absoluta
La transustanciación de las partituras en libertad
catarsis colectiva
La verdad de su esencia
Pura armonía del SER
y el devenir de la música interior
Si seulement je pouvais laisser un désir se poser sur tes joues
Sus sábanas se han cansado del invierno que se escabulle entre sueños
La derrota del subconsciente
cuando al alba
velamos derrotas esperando la última melodía
Si pudiera habitar un anhelo en tus mejillas
Para indicarme el camino de retorno a tu corazón
Hacer desequilibrios por el borde de tu lecho de margaritas
Y esperar una lluvia de sonrisas y pétalos indecisos
Experimentar la catarsis de tu piel cuando rozas la espuma del mar
Génesis de la esperanza
En la resurrección de sus heridas
se encuentran un millar de ojos desterrados
Caminantes de anónimas almas
con una pena tan grande que las ninfas congelan sus lágrimas al borde del corazón
De hielo sus mejillas
Y un aullido tatuado en el eco de su silencio
Las palabras no tienen sentido
solamente el margen de la página donde reina el caos imperfecto del Ser
Busco la soledad como el preámbulo de la libertad
Préstame tus lágrimas para presentir tu amanecer