A veces dudas
de que te encuentres realmente muerta
cuando los lirios
enraízan en su alma
atrapada
bajo la tierra
nutrida de su melodía
entre dientes
el arrullo de sus voces bajo una cama de hielo
Sus ojos se empapan de otoño
Mastica la realidad que ya no cabe
en el eco extinto
de su cólera
Los perros hechos de niebla
ladran a la luna rabiosa
No existe agonía más larga
que aquella de un sueño marchito
Incendias el laberinto
corres en busca de la
Libertad
mientras finges que tus brazos
son alas
Huyes de ti misma
creando un infierno a tu paso
Hasta que agotada
te inclinas ante el pozo de los deseos
Y gritas como una loca
esperando
tus respuestas