Paty acudió al cementerio
con una rosa
primero se le descompusieron las manos
luego la lengua se le hizo de lápida
con sabores a epitafios inconclusos
luego fue un laberinto de idas y venidas por su destino
se enterró, se desenterró
se hizo la muerta
se hizo la viva
sacó la lengua
hizo burlas
les tiró piedras
escupió, saltó con las manos en alto
pero el cortejo seguía rezándola, postrados ante su
cadáver,
con ristras de rosarios entre las manos
llorosos apesadumbrados
entonces
Paty no tuvo más remedio que morirse