De oficio poeta
dansant comme si elle était le souffle éternel du chant des sirènes. Sus ojos eran el delirio de los dioses Contemplo las olas del mar sien...
Una princesa mastica pétalos
Sentada sobre una lápida de hielo
Que bella profecía es mirarla a los ojos
Mientras traza con su dedo de nácar
Un corazón en la gélida piel de su amante
Antes de clavarle las espinas de la rosa
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