Me suelo quedar dormido dentro del espejo
Y espero a que alguien me rompa el corazón
Para que los cristales se precipiten contra las penumbras
Y ella logre enhebrar sus cabellos
para coser el dolor de las sábanas frías
La contemplo
rehén de sus ojos
cuándo crecerán las espinas
y sus mejillas puedan ser acariciadas
por el rocío de las rosas
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