Pretendo habitar en la comisura de los labios de una estatua de hielo
que al derretirse
provoca el eco hecho agua
de mi voz
recordando su melancolía
En las grietas de mis venas
rezuma el veneno de sus ojos
cuando contempla el salto mortal del artista del hambre
Entre sus manos
las negras palomas mensajeras de las tinieblas
Las rosas que marchitan al contacto con la noche que acaricia el vientre de la musa
que bebe la última copa
en la barra libre de sus desilusiones
Entonces merece la pena buscarla en el laberinto de mi derrota
para tratar de salvarnos mutuamente
antes de que nos devore el amanecer
que al derretirse
provoca el eco hecho agua
de mi voz
recordando su melancolía
En las grietas de mis venas
rezuma el veneno de sus ojos
cuando contempla el salto mortal del artista del hambre
Entre sus manos
las negras palomas mensajeras de las tinieblas
Las rosas que marchitan al contacto con la noche que acaricia el vientre de la musa
que bebe la última copa
en la barra libre de sus desilusiones
Entonces merece la pena buscarla en el laberinto de mi derrota
para tratar de salvarnos mutuamente
antes de que nos devore el amanecer
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